Resumen
El 26 de octubre tuvo lugar la celebración del Día del DCA en la Plaza de Gipuzkoa. A la cita acudió la Diputada General, Eider Mendoza, quien tuvo unas bonitas palabras para los allí presentes.
Donosti amaneció calada hasta los huesos pero ahí estuvimos poniendo un poquito de luz a una mañana lluviosa y desapacible. Porque nada nos para y menos en un día como el 26 de octubre, Día del Daño Cerebral Adquirido.
A pesar de la lluvia, colocamos nuestra mesa informativa en la Plaza Gipuzkoa en Donostia-San Sebastián, donde repartimos folletos y explicamos la realidad que rodea al daño cerebral para concienciar a la sociedad. Este año, en la línea marcada por la Federación Española de Daño Cerebral, FEDACE, destacamos la necesidad de hacer visible lo invisible, es decir, de mostrar que el DCA puede tener muchas secuelas, y que no todas quedan de manifiesto a primera vista.
Por la tarde nos acercamos a la iglesia San Vicente para disfrutar de un concierto coral. El coro de voces mixtas Eresmin Abesbatza nos ofreció una brillante actuación. El programa incluyó obras de Mozart, Gounod, Saint Saëns, Aita Donostia, Riezu, Busto y Lesbordes. Durante la velada hubo tiempo para que nustro presidente, José Manuel Amador, leyera el manifiesto de este año por el Día del Daño Cerebral.

Por vosotr@s, porque vuestra lucha es la nuestra y porque seguiremos siempre con el firme compromiso de hacer de vuestra nueva vida un lugar más bonito, sencillo y amable.
Gracias a la diputada general, Eider Mendoza, y a todas las personas que nos acompañaron por arroparnos. Sobre todo a esas personas incondicionales que no falláis nunca a nuestra cita anual.
¡Seguimos! ¡Como cada día del año! Luchando por todo lo que os merecéis.





