Resumen
Un año más, las personas usuarias de Daño Cerebral ATECE Gipuzkoa se han acercado al Festival de Cine de San Sebastián. Desde 2014, esta salida se ha convertido en una cita muy esperada, porque nos permite compartir una jornada disfrutando del cine, de todo el ambiente que rodea al Zinemaldia y compartir una jornada fuera del centro. En esta 74 edición, la película escogida fue la argentina ‘El tren fluvial’.
Eusebio nos cuenta su experiencia y reflexiones
Desde 2014, el Zinemaldia se ha convertido en una cita habitual para Daño Cerebral ATECE Gipuzkoa. Cada año, un grupo de personas usuarias y monitores, se acerca a la ciudad para disfrutar del Festival de Cine de San Sebastián y vivir una jornada diferente fuera del centro.
Más allá de la película, la experiencia permite compartir tiempo juntos, disfrutar del ambiente que se respira en la ciudad durante el festival y participar en una de las citas culturales más importantes de Donostia. Hablamos con el grupo para conocer cómo vivieron este día, por qué les gusta tanto formar parte del Zinemaldia y por qué, año tras año, esperan con tantas ganas volver a la cita. Nos trasladas sus palabras los propios monitores.
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¿Qué significa para el grupo poder participar un año más en el Zinemaldia?
Para nosotros es una oportunidad muy especial. El Zinemaldia forma parte de la vida cultural de Donostia y poder participar un año más nos permite disfrutar de la ciudad y de un evento que, de alguna manera, también sentimos como nuestro.
Además, es una actividad diferente a las que hacemos habitualmente en el centro y nos permite vivir el festival desde dentro, disfrutar del ambiente y compartir una experiencia cultural con nuestros compañeros y compañeras.
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El cine le gusta a casi todo el mundo, ¿cuántas personas han ido?
Este año hemos ido 20 personas entre usuarios y monitores.
Es una actividad que suele tener muy buena acogida porque el cine es algo muy cercano y cada persona puede disfrutarlo de una manera diferente.
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¿Ir al festival es una de las citas más esperadas de septiembre?
Sí, podríamos decir que se ha convertido en una de esas citas que esperamos con ganas. Septiembre es un mes de vuelta a la actividad después del verano y tener esta salida en el calendario hace mucha ilusión.
Además, no es solamente ir a ver una película. Está todo lo que rodea al festival: el ambiente de Donostia, desplazarnos juntos, encontrarnos con otras personas, comentar la película después… Es un día diferente y eso hace que tenga un significado especial para el grupo.
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¿Desde qué año?
Participamos en el Zinemaldia desde el año 2014. Surgió la posibilidad de acudir y la verdad es que no lo dudamos ni un momento y desde entonces no hemos faltado porque vemos que funciona muy bien y que nuestras personas usuarias disfrutan mucho de la experiencia.
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¿Qué es lo que más os gusta de esta experiencia?
Sobre todo, poder hacer algo diferente y compartirlo todos juntos. Nos gusta el ambiente que se crea alrededor del festival y también sentir que participamos en un acontecimiento tan importante de nuestra ciudad.
Y, por supuesto, la película es una parte fundamental, pero el día empieza mucho antes de entrar en la sala y continúa después.
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¿Vais también a la alfombra roja?
Sí, nos acercamos a la alfombra roja para ver el ambiente y todo lo que se genera alrededor del festival, además de sacarnos la foto todos juntos.
Es una parte que llama mucho la atención porque es algo que durante el resto del año no tenemos la oportunidad de vivir de cerca.
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¿Qué película habéis visto este año? ¿Cómo la elegís o por qué la habéis elegido? ¿Iréis a más?
Este año hemos visto la película ‘El tren fluvial’.
La elección se hace teniendo en cuenta, sobre todo, que sea una película que pueda resultar interesante para el grupo y que nos permita disfrutar de la experiencia juntos. También valoramos que sea accesible y adecuada para las personas que participan en la salida.
- Además de ver la peli, ¿qué os gusta más o destacaríais? ¿Hay algún momento que se repita cada año y que os haga pensar “solo por esto merece la pena venir”?
El ambiente que se vive en la ciudad durante el festival es una de las cosas que más nos gusta. Donostia cambia durante esos días y se respira cine por todas partes.
Y también hay algo que para nosotros es muy importante: estar juntos fuera del centro. El desplazamiento, el paseo, tomar algo, comentar la película… Son pequeños momentos que forman parte de la experiencia y que hacen que el día sea especial.
- ¿Qué os aporta compartir este tipo de salidas del centro, y esta al Festival de Cine en concreto, entre compañeros y monitores?
Estas salidas nos permiten relacionarnos en un contexto diferente al habitual. En el centro tenemos nuestras actividades y talleres, pero salir fuera nos ofrece otras oportunidades de participación, autonomía y convivencia.
En el caso del Zinemaldia, además, se añade la parte cultural. No vamos simplemente a pasar el día fuera: participamos en una actividad cultural de nuestra ciudad, tomamos decisiones, compartimos opiniones sobre la película y vivimos una experiencia que después seguimos comentando entre nosotros.
- ¿Contáis con el apoyo de personas voluntarias?
Sí, en este caso acudió una persona voluntaria con nosotros. Su colaboración es muy importante para poder organizar este tipo de salidas y garantizar que todas las personas puedan participar y disfrutar de la actividad.
- A modo de resumen, ¿qué os lleváis de este día y por qué os gustaría volver el año que viene?
Nos llevamos un día diferente, muchas conversaciones y, sobre todo, una experiencia compartida.
Para nosotros es importante poder participar en actividades culturales que forman parte de la vida de Donostia y hacerlo junto a nuestros compañeros y compañeras. El Zinemaldia nos permite disfrutar del cine, pero también de la ciudad, del ambiente y de estar juntos fuera del centro.
Por eso nos gustaría volver el año que viene: porque ya forma parte de nuestras actividades y porque, cuando termina el festival, siempre nos quedamos con ganas de repetir.










